Martínez César


El artista indisciplinario nos presenta en esta ocasión un nuevo ciclo de esculturas planas que representan diversos monumentos funerarios realizados en placas de mármol de diferentes calidades y tamaños. Llevan incrustadas mensajes alusivos a la suerte de vida y muerte que actualmente vivimos: el “lapidiario” de México lindo y qué herido. Las cubiertas de las fosas imaginarias no contienen cuerpos, son señalamientos escultóricos que hacen de cenotafio y están destinadas no para conmemorar sino para enterrar historias o la voluntad de vivir sólo en el deseo. Aunque sea sólo de forma imaginada, sus esculturas planas nos revelan con juegos de palabras cercanos a la poesía concreta mensajes clave de que el pasado está abajo y que desde la superficie se nos incite a recordar el futuro. Memento Mori es una proApuesta de cementerio romántico apocalíptico, pero sin inquilinos, un trabajo de poética y sepulcro, una materialización concreta que con la ayuda de palabras clave, se nos da un aviso de lo que está por llegar: los civiles anónimos somos autónomos. Por ello cinco de ellas son tumbas destinadas a la ineptitud. A la vez, en conjunto son un solo monolítico dedicado a la materialización concreta de ayudarnos a recordar que el futuro de este país somos la sociedad civil. Están dedicadas a la negligencia, a la ausencia y al vacío, es decir, al monólogo político y al hecho de que nuestra voluntad por mejor vivir es la sentencia: queremos ver un futuro más claro a través del brillo. Al mismo tiempo se exhibirá su más reciente creación, una escultura humana recostada que al llenarse de aire también se llena de luz. Iluminando el respiro, César Martínez nos presenta otro epitadesafío: dar resplandor al aliento. La escultura está realizada en silicona y postrada sobre una base de ónix, cuenta con un sensor de presencia que al detectar al público activa propulsores de aire y un sistema de iluminación que genera un ritmo respiratorio de 30 segundos para hacer aparecer y desvanecer una forma humana de forma iluminada. Acaba de participar en la muestra colectiva del Museo de la Ciudad de México titulada La ciudad de México en el arte, travesía de 8 siglos con una fotografía de gran formato de su mural de 8 kilómetros pintado sobre el sarcófago del Río Piedad y actualmente expone en colaboración con Guillermo Gomez Peña la mano dedicada a Felipe Ehrenberg † en la muestra titulada "Mexican In Documentado” , en el Museo de Arte Moderno.